martes, 11 de noviembre de 2014

50 Lupicosas


Ya sé, ya sé; les debo (¡holi, 2 lectores!) la tercera parte de mis crónicas trabajísticas y un montón de viñetas (mi scanner está malo, pero en cuanto tenga un número razonable listo F las escaneará desde la pega). Pero es mi obligación obedecer al mujerrompeelsilencio y hacer un paréntesis para contarles sobre la nueva habitante de Mijiland. He visto en varios blogs estos posts de “50 cosas sobre mí”, pero como las Camiji’s Chronicles son TODAS sobre mí, voy a aprovechar el formato para que conozcan a la Lupe.

Guadalupe “Lupe” Antonia del Olimpo G. R.*
I'm sexy and I know it.


1. Aunque la gente en la calle se empeñe en decirme chihuahua, gato y hasta ratón (¿y voh te creís muy lindo, chuchetumare?), soy una yorkshire terrier de pura cepa. Apuntaré levantando la patita en actitud cazadora las veces que sea necesario para probarlo.

2. Mis papás biológicos se llaman Hera y Zeus, por eso yo soy del Olimpo.

3. Tengo la mala costumbre –que mis papás están combatiendo ahora- de saltar a morderle juguetonamente la cara de la gente cuando ando muy intensa. Beware.

4. Me encanta dormir al lado del ventanal, por el lado de afuera de la cortina. De hecho, encima del final de la susodicha cortina, así es más blandito.

5. Sé perfectamente que hay que ir al baño afuera, pero a veces me hago pipí adentro y me escondo con cara de culpable para que no me pillen. Mis papás me compraron un bañito, pero sólo lo uso cuando estoy sola en la casa. Estamos trabajando para usted.

6. Dicen que soy mañosa sólo porque me rehúso a comer pellets secos. Me los tienen que dar mezclados con un poco de comida mojadita, aunque en la casa de mis abuelos me porto bien y me conformo con que les echen un poco de agua.

7. Si quieres que seamos amigos, déjame tranquilas las patas traseras. Cada vez que me las cepillan hay peligro de que estalle la tercera guerra mundial.

8. Después de mis papás, mi persona favorita es mi abuela materna, que me crió hasta los 4 meses.

9. Ahora que tengo mejor autoestima, me defiendo cuando vamos a ver a mi familia biológica y mi hermana Ámbar me trata de sacar impunemente la cresta como antes. A veces hasta empiezo yo a morderla. La venganza es un plato que se sirve frío.

10. No crean en los mitos sobre mi raza; me encantan los niños y dejo que me agarren como peluche tranquilamente. La otra vez había una guagua llorando en la plaza y fui a consolarla de motu proprio.

11. La orden “sit” ya no tiene misterios para mí; me siento a la orden cuando vamos en ascensor, cuando me dan la comida y cuando me pongo a rasguñar como si no hubiera un mañana porque quiero subir a la cama. Si dejan de saber de mí, será que los rusos me llevaron porque mi intelecto aquí se estaba perdiendo.

12. Cuando tenía pocos días de vida me agarré una bacteria que me pudrió la cola (literalmente; se me cayó sola cuando la veterinaria la tocó) y se me torció una pata trasera que me tuvieron que vendar para que creciera derecha. I’m a survivor. 

13. Por eso no tengo cola (nada de nada; nunca sabrán si estoy contenta) y una uña de la pata me crece para el lado.

14. Antes de que llegara a la casa, mis papás me compraron una bolsa enorme de galletas para perros. Obviamente, las primeras semanas ni las pescaba. Ahora, cuando me digno a hacerles caso, prefiero destruirlas y dejar miguitas por todas partes antes que comérmelas.

15. “A tu cama” y su paralelo “a acostarte” son ley para mí; me voy derechito (aunque a veces leeeento porque no quiero) a mi caja.

16. Las mismas órdenes sirven para cuando me despierto en medio de la noche y me pongo a llorar porque temo que mis papás hayan sido abducidos mientras dormía. Un “Lupe, a acostarte” y vuelvo a dormir como un peludo angelito.

17. Reconozco la palabra “papá” (pero probablemente no “mamá”). Cuando tocan el timbre siempre ladro, pero si mi mamá dice “Lupe, es el papá” cambio el ladrido por lloriqueos de emoción.

18. El ruido de los electrodomésticos como aspiradora, batidora o secador de pelo ni me inmutan. Excepto si es para secarme a mí después de bañarme (cosa que también odio, por cierto). Aléjenme ese aparato infernal.

19. Me sé perfectamente el camino del parque a la casa y cuando me aburro de pasear tironeo para devolvernos. El único problema es que cuando vamos por la vereda paro cada vez que pasa una persona, un auto, una hojita o aletea una mariposa al otro lado del mundo.

20. Mi lugar favorito en el universo es nuestro sillón, sobre todo encajada en el milímetro que hay entre mi mamá y mi papá. Ahora que estoy más grande logro subirme sola como el 85% de las veces.

21. ¿Cachan eso de los búhos y las alondras? Yo soy claramente búho; hasta las 4pm me despierto sólo para comer, beber e ir al baño, si me obligan. Encuentro que a las 11.30pm es lejos el mejor momento para correr, jugar u descargar toda mi energía.

22. La seguridad es lo primero. Por eso jamás he tratado de morder un cable. Como diría mi abuela materna, yo soy hueona un ratito y el ratito ya pasó.

23. Soy la mejor compañera de siestas del universo. Ocupo poco espacio, dejo que me muevan según la necesidad sin inmutarme y puedo dormir horas de horas sin parar para no dejarte solo.

24. Una vez corrí hueonamente al ascensor cuando se estaban cerrando las puertas y me agarraron. Mi mamá chilló con ataque de histeria y me salvó, aunque yo nunca caché por qué se asustó tanto, si no me pasó nada.

25. Tengo una tendencia estúpida a escapar de la mano que se me acerca. Por ejemplo, cuando pido que me suban a la cama, huyo en el momento en que me van a tomar para cumplir mi deseo. O cuando me acerco a la gente en la calle porque quiero ser su amiga, escapo cuando finalmente me van a hacer cariño. Mis papás todavía no encuentran chistosa la vez que me soltaron la correa en el parque para enseñarme a ir de uno a otro cuando me llamaban y yo iba pero no me dejaba agarrar :D so much fun.

26. Mis papás dicen que soy superdotada, pero que tengo issues sociales. No entiendo por qué a veces me llaman Amy Farrah Fowler.

27. No como comida humana. Ni molesto para que me conviden cuando están comiendo. De hecho me acostumbré a estar en el suelo o en mi caja mientras mis papás comen, y voy a pedir permiso para acompañarlos cuando veo que ya terminaron.

28. La forma de mi bigote hace que no tenga la típica boca con forma de 3 como la mayoría de los perros. Yo tengo una línea recta que hace que me parezca extrañamente a un muppet.

29. Mi sueño es ser una pieza de rompecabezas para poder encajar cada milímetro posible de mi cuerpo con el de mi mamá cuando me acuesto a su lado. Don’t stop believing.

30. Tengo las cosas bien claras: me encanta regalonear con la mamá y jugar a lo bruto con el papá. De hecho el otro día se me enganchó un colmillo en su nariz y lo dejé sangrando. Sorry, daddy <3

31. Tengo un talento aún poco explotado para bailar. En mi repertorio figuran “un movimiento sexy” y una serie de canciones hip-hop de mi autoría.

32. Me porto regio cuando voy de visita. He estado en un cumpleaños infantil, una celebración de título y varias partidas de rol, entre otros, y me dedico a intrusear un poco y dormir upita. Soy el alma de la fiesta.

33. Para ser bella hay que ver estrellas. Por eso mi rutina día por medio incluye cepillado completo, lavado de dientes, limpieza de ojos con gasa y de orejas con vaselina. No es fácil ser una top model.

34. Me dan pánico las motos, los camiones y las micros. Si pasan cerca de mí trato de huir o me quedo congelada hasta que se hayan ido.

35. Me fascinan perseguir a los pajaritos en la plaza. No importa si son palomas casi más grandes que yo; siempre gano.

36. Tengo un poco de síndrome de Diógenes; mi mamá tiene que levantar mi cojín para rescatar los juguetes y calcetines que voy acumulando durante el día antes de acostarme.

37. Soy una facilona y besuqueo cuando me dicen “beso”. No necesitan ni comprarme una piscola.

38. Me emociono tanto cuando termino de hacer caca que me pongo a correr en círculos histéricamente, con peligro de pisar el recién nacido surullo. Sacar la bolsa, recoger el mojón y botarlo al basurero son deportes extremos para mis papás.

39. Soy una maestra de la lingüística. Por ahora entiendo las palabras/expresiones Lupe (y variantes), no, sit, a tu cama/a acostarte, papá, beso, vamos, venga, te callas (la entiendo, pero me hago la hueona) y off (“sal de encima porque me huevea que me rasguñes/muerdas/chupes en este momento”). Estamos trabajando en LEFT (“deja de tironear para adelante/quedarte pegada atrás y camina a mi izquierda a una velocidad razonable”), pero parece que con esta nos vamos a demorar.

40. Sobre mis pequeños hombros descansa la misión de ser la sombra de mi mamá. La sigo por todas partes y cuando va al baño o se ducha, me acuesto en la puerta vigilando como un cancerbero. Aunque a veces me quedo dormida. Hey, al menos ya (casi) no lloro ni me hago pipí de soledad mientras la espero.

41. Soy una diva, por eso me encantó que mi papá descubriera que tengo nuditos en los hombros y espalda y procediera a hacerme masajes porqueyolovalgo. Paris Hilton, he venido a destronarte.

42. Nací el 10 de junio de 2014, así que ya tengo la nada despreciable edad de 5 meses. Mis papás parece que no entienden que soy prácticamente una púber y me siguen tratando como si tuviera 4 y medio. Qué achró.

43. Tengo una relación de amor/odio con mi arnés; me emociono cuando mis papás lo pescan porque significa que vamos a ir a pasear, pero al momento de ponérmelo lucho como poseída porque yo quiero ser libre como el viento.

44. Mis papás descartaron el set collar/arnés de Union Jack por uno de cebra con bordes rosados porque era más de niñita. A pesar de eso mi identidad de género sigue siendo puesta constantemente en entredicho por la gente en la calle que asume que soy macho.

45. I’m a great listener. Cuando me hablan miro a la cara y giro un poquito la cabeza hacia el lado mostrando mi completa atención.

46. Respondo a mi nombre y a múltiples variantes que contengan la sílaba “up”. Guadalupe, Lupe, Lupi, Lupita, Chupe, Chupo, Guatachupe, Cachilupe, todo vale.

47. Me encanta ayudar a mis papás a secarse cuando salen de la ducha chupándoles las piernas.

48. Me daba terror andar en micro hasta que descubrí que podía mirar por las ventanas. Cuando caché que se abrían y entraba airecito, conocí una nueva forma de felicidad.

49. Soy tan poco fotogénica como mis papás. En serio. Soy menos fea en vivo y en directo.

50. No entiendo por qué mis papás no comparten mi idea de un paseo perfecto: tironear como loca hasta el árbol más cercano para ir a olfatear pipí ajeno y después rehusarme a seguir caminando hasta que vea otro árbol en la lejanía y vuelva a tironear.


*Los apellidos han sido omitidos para resguardar la privacidad de la entrevistada.

jueves, 16 de octubre de 2014

El estúpidoysensualtrabajoremunerado y las ganas de vivir II


Aviso de utilidad míjica: He cachado, releyendo algún post, que hay varios errores de tipeo locos por ahí. Como tengo el Chrome configurado en inglés, me pone gusanitos rojos debajo de todo lo que escribo y no me doy cuenta, así que, si pilla alguno, por fa avíseme para arreglarlo ;)

Evidentemente, usted es un lector abnegado, fiel seguidor de este blog contra viento y marea, así que obvio que ya leyó la primera parte de mis experiencias trabajísticas (que no trabajólicas). Básicamente, como nadie subsidia mi ideal de flojeo anárquico, me inicié en el mundo laboral con una pega estable y apitutada y después huí hacia una rebelrebel. Cuando descubrí que no podía mantenerme a pura propina, mi peregrinaje peguístico continuó con:

La nichichanilimoná













En un momento del 2012 decidí hacer valer mi título, que bien carito me había costado sigue costando, y así llegué hasta un preuniversitario de cuyo nombre no quiero acordarme decidida a guiar mentes juveniles por la senda del saber. El comienzo no fue exactamente ideal, porque me tiraron a los leones sin una miserable capacitación de veinte minutos. De hecho, mi ternura característica me llevó a preparar casi que con cronómetro mi primera clase, sólo para descubrir que el calendario se había gilculeado y que esa ya la habían hecho. A los leones, poh, hueón. Considerando que podía trabajar los días y la cantidad de bloques que quisiera, que me daban el -penca- material preparado y no había que corregir nada, era bien ideal el tema para alguien con nula vocación docente como yo. El problema era, adivinen... la gente. Es que HUEÓN, la dura que no entiendo cómo tener capacidades sociales "normales" -onda, levemente superiores a las de un repollo- puede ser tan increíblemente anormal. Desde el freak que no entendía mis indirectas (- tienes facebook? - NO - y twitter? - TAMPOCO) y gesticulaba igual que Lolo de 31 minutos hasta alguien cuya higiene hacía que los medievales parecieran obsesivo-compulsivos, pasando por el evangélico que me predicó en la micro y luego renunció para pasar más tiempo con sus sobrinos y el rubio teñido que, según los rumores, era swinger... básicamente, la hueá era un circo. OK, la verdad no me fui por los compañeros extremadamente socially awkward y carreteros (la verdadera razón en el tercer capítulo y final), pero digamos que es una hueá que no extraño. Sólo conocí a dos humanos que estoy realmente segura de que lo son, y todavía somos amiguis :) F., K., u rock.
Puta, tengo ene anécdotas hueonas de esta pega, pero no voy a eternizar el post. Cuéntenme si quieren más detalles para alguna entrada futura.

Pros: Horario elegible (que no flexible), fácil, bonos, aguinaldo, sueldo decente y a tiempo, licencias.
Contras: Odio por la gente, sueldo random e ínfimo, look respetable (al final), lejos de mi casa, quedar cesante entre noviembre y abril, horas muertas interminables entre bloques o cuando los alumnos no llegaban.
Ganas de vivir: 1


La under qualified















Sí, leyeron bien; en el preu teníamos unas laaargas vacaciones... sin goce de sueldo :) Por lo tanto ese verano (duré un año y medio) tuve que buscar otra fuente de ingresos en espera de mi subsidio anárquico. Por suerte tenía mis contactos, porque voh cachai, soy shúperloca y me muevo en el mundo intelectual (not), así que por intermedio de amigos llegué a un instituto de español para extranjeros. La raja, ¿o no? Sonaba súper shori, me quedaba cerca y, OH MILAGRO DEL SEÑOR, iba a trabajar con gente que me caía bien. Además había hecho un curso de ELE (Español como Lengua Extranjera, para los no iniciados) en la U, así que estaba siempre lista a lo scout... just that I wasn't. Ya con las primeras clases caché que mi blabla del preu y mi amor por la gramática (no es hueveo, la gramática del español es la zorra! *ñoño mode: OFF*) no eran suficiente para poder enseñarle ni una hueá a nadie. Se me hacían eternas las clases que no sabía con qué rellenar, y eso que llegaba tarde casi siempre, y las clases de la tarde de conversación libre eran una tortura china. No sé cómo chucha logré aguantar como un mes sin que me echaran, pero lo achaco a que en verano tenían muchos alumnos y que soy buena ondi. En serio, yo tengo una razonable dosis de autoestima, y huí tan pronto pude porque tenía ganas de que me quedara un poco.

Pros: NO ODIO POR LA GENTE :D, horario elegible (que no flexible), filo con el look, me podía ir en bici desde mi casa, enseñar garabatos y ordinarieces.
Contras: Más difícil que la conchemimare, sueldo random e ínfimo, look respetable (al final), mi autoestima y orgullo profesional pal hoyo.
Ganas de vivir: 0


¿Y qué pasó después, Camijiiiii? ¿Te fuiste a una comunidad jipi donde haces truque con pan integral amasado por tus propias manos?
Tranquilein, John Wayne; la respuesta a esta pregunta que los tiene al borde de la histeria (eh... no?) en la última parte de esta trilogía.


sábado, 27 de septiembre de 2014

El estúpidoysensualtrabajoremunerado y las ganas de vivir I


Nos vamos a saltar la parte donde digo "puta, sorry, llevo siglos sin postear", básicamente porque:
1) A nadie le importa.
2) No tengo excusas, fue just because.
3) Si es usted un seguidor constante y fanático de este mi blog, se habrá dado cuenta de que es normal y no va a dejar de pasar.

No-disculpas hechas y aceptadas, pasemos a lo nuestro.


Yo soy un espíritu libre, que libremente desearía pasar el 90% de los días de su vida durmiendo, leyendo y engordando sin culpa a golpe de sushi y chocolate. Pero como el mundo no entiende mi alma anarquista que se niega a sucumbir a las presiones de esta sociedad de consumo y del quedirán, me he visto obligada a pecar y pisotear todos mis principios. Kindda. Porque sucede que el Estado no le da pensiones de invalidez flojeril a la gente que, como yo, nació para ser una artista incomprendida y fashion victim a partes iguales subsidada por los impuestos de los demás o, mínimo, por la herencia de un tío-abuelo millonario de esos que sólo existen en las comedias gringas de los 90. Ergo, tengo que trabajar. Y sucks, aunque me he esforzado por encontrar una pega que no me quite demasiado las ganas de vivir. Hagamos una revisión de las pegas en las que he caído:


La apitutada con contrato, horarios y estabilidad laboralS


Mi primer trabajo serio -dejemos de lado ese tiempo universitario en que trabajé los domingos en una pastelería, fui babysitter y fracasé rotundamente en el mundo de vender comida en la U- fue cuando estaba egresada de Letras, esperando la titulación, en la biblioteca de un colegio lais y me duró menos que un candy. Y no porque me hayan pillado desapareciendo libros importados en mi bolso -que ganas no me faltaban-, sino porque rápidamente descubrí que la rutina era mi asesina. Llegar al alba (era un colegio, ¡ENTRABA A LAS 8!), tener que vestirme decente -lo que incluía, tortura china, sacarme el discretísimo piercing de la ceja cada puta mañana-, sentir que mi pega la podía hacer cualquiera que no fuera analfabeto y que yo me había endeudado hasta la tercera edad para pagar la u, todo eso me colapsaba, Pero, sobre todo, no soportaba a la gente. Así de encantadora soy. Tener que almorzar en el casino rodeada de expats angloparlantes con pinta de modelos de Calvin Klein, fanáticos del trekking y la ebriedad, era superior a mí. Creo que ha sido el único ambiente donde, aunque mi jefa directa y mi compañera eran todas nice, todo el gritonismo, chuchetismo y barsedad que me caracterizan murieron un poquito.
Mi hermana, Negra Mayor, probablemente no sepa que me dio uno de los mejores consejos que he recibido en la vida (al pillarme en plena crisis histérica NOQUIEROIRATRABAJARMAÑANA): si tanto te afecta, renuncia. No renové el contrato, por mucho que me intentaron disuadir (flores, flores, muajaja), y huí pilucha gritando FREEDOM (not) con plena conciencia de que la oficina, las 45 horas semanales y la estabilidad laboral claramente no eran para mí.

Pros: Sueldo fijo (y a tiempo), fácil, contrato, licencias, vacaciones.
Contras: Odio por la gente, horario rígido, fomedad absoluta, look respetable.
Ganas de vivir: -100000


La yosoyrebeldeporqueelmundomehizoasí


Espantada (probablemente para siempre) por los trabajos de adultoresponsable, opté por romper mis cadenas y entrar al mundo del entretenimiento nocturno. No, no fue como bailarina exótica, porque me hubieran echado a verdurazos, sino simplemente sirviendo mesas en un pub. O sea, algo así. Los primeros meses (estuve 5), recordé mi absoluta ataxia y descoordinación al llevar bandejas llenas de copete. La dura, la próxima vez que ustedes y 5 amigos más vayan a tomar, valoren al que les sirve, miren que las bandejas pesan harto y si se levanta el vaso incorrecto en un momento poco propicio, es casi imposible que no termine todo en el suelo. Y díganles holacómoestás y déjenles al menos el 10% de propina. No es tan difícil. Pero como además de mi torpeza natural no debemos olvidar que ODIO A LA GENTE, pronto descubrí que prefería esconderme en la copería (a.k.a. donde se lavan los platos/vasos, que no es la cocina) a secar platos mientras mi amigo punketa tatuador lavaba y me tiraba agua antes que tener que sonreírle a los clientes jotes. El problema es que, tiempo después, decidieron que un talento (¿?) como el mío no se podía desaprovechar copuchando en 1 metro cuadrado de suelo sempiternamente empapado, así que tuve que vestirme decente (no otra vez!) y pararme en la puerta a tener bronconeumonia y recibir a la gente. Gente que, obvio, no era capaz ni de saludar cuando les abría la puerta.

El paréntesis de "no me importa el prestigio y no necesito el cochino dinero de nadie" fue una buena experiencia. Me enseñó una dosis de humildad y le recomendaría a todo el mundo pasar por algo así en algún momento de su vida, pero tenía que terminar. No es que me molestara la libertad, pero sí me dolían los pies y sabía que eventualmente mis gastos iban a ser más que lo necesario para cigarros, celular y 20 simbólicas lucas que aportaba para pagar la luz. Así que, como las editoriales se negaban a aceptar que me necesitaban, decidí buscar "mientras tanto" algo que tuviera al menos vagamente que ver con el cartoncito ese que me dio la PUC..

Pros: A 20 metros de mi casa, horario flexible, fácil, filo con el look (por un tiempo).
Contras: Odio por la gente, sueldo random e ínfimo, acoso sexual semi-tolerado, sin contrato, sin vacaciones, look respetable (al final).
Ganas de vivir: 1


El post se me estaba haciendo eterno y, aunque usted no lo crea, entiendo que tiene mejores cosas que hacer que estar cuatro horas leyendo aquí. Vamos a crear un poco de suspenso dejando hasta aquí la primera parte de este análisis científico y multidisciplinario del estúpidoysensualtrabajoremunerado.

Continuará...

domingo, 15 de junio de 2014

Hay que tener pelotas


El fútbol es una hueá sobre la que hay que tener una postura. Puedes no apoyar a ningún color político, no ser fiel de religión alguna ni pronunciarte sobre el aborto, la legalización de la marihuana o la reforma educacional. Pero si no tienes opinion sobre el fútbol, tus días en esta Tierra están más que contados... especialmente en estas fechas mundialeras.

Camijiiiii, ¿qué opinas tú del fútbol?

Bueno, ya que mis fans inisisten (son 2... y una soy yo), y aunque no me gusta ser autorreferente, les contaré: No me gusta el fútbol. No lo odio tampoco -como lo odiaba, igual que a cualquier cosa de gusto popular, en mi época shuperdarkS adolescente-, pero me importa un pico. Es un deporte como el tenis o el basketball, que en sí no tiene nada de malo ni de emocionante para mí. Jamás veo un partido, no tengo simpatía por ningún equipo y si dicho deporte desapareciera de la faz de la Tierra no se me movería ni un pelo.

La única excepción son los partidos de la selección en el mundial. Tampoco me pinto la bandera chilena en la cara ni hago un asado por la ocasión, pero veo los partidos con atención y celebro los goles. Hasta trato de entender las reglas que se me escapan y opino si el árbitro está comprado o no. Esto porque encuentro que una dosis de, digamos, 3-4 partidos cada 4 años es más que suficiente para mi nula necesidad pelotera. Igual me gusta el tema de que esté prácticamente todo el país pasándola bien sanamente y en la misma onda, porque una de las hueás que odio del famoso deporte es que la gente se enyeguezca y quiera matar a los demás por un deporte culiao donde un equipo equis le mete más goles a otro equipo equis. Para el mundial somos todos amigos y queremos que ganen los mismos. Y si hay picoteo incluido, mejor.

Ídola.

Pero el fútbol y el mundial tienen varias hueás odiosas que no entiendo por qué tanta gente insisite en encontrar inofensivas/normales/laraja.

1. Los hinchas: Puta que huevean, hueón. Un tiempo me pasó que cada vez que salía de noche JUSTO había partido y JUSTO una barra brava se tomada el paradero o la micro o el vagón de metro en el que andaba. En este tiempo consideré seriamente vestirme de gris o verde flúor para que nadie pudiera asociar los colores de mi ropa con su equipo némesis y me dejaran desangrada en la cuneta. Es como whygodwhy, hueón. Por qué tanto grito y salto (SALTAR EN EL METRO conchemimare) y estar completamente borrachos a las cuatro de la tarde en la calle. Si ya estos mismos personajes joden con su mera existencia de cumbiayreggaetónsinaudífonoseneltransportepúblico, en masa y bramando cómonotevoyaquerer a todo pulmón por 45 minutos es para acribillarlos. Pero en la guata, para que tengan una muerte lenta y dolorosa.

2. Los hinchasmacheteros: Esta sub-especie del hincha está probablemente en mi top 10 de las personas/situaciones/especímenes que generan mi odio más profundo y venenoso. Onda, que un hueón con su polera de la U en el suelo me diga "flaca, una moneíta pa ir a ver el partido" me puede perfectamente cagar el día; paso la siguiente media hora comiendo mierda por su culpa, y ni siquiera el hecho de que me hayan flaqueado lo compensa. YO TRABAJO, MACHETERO CULIAO. Yo no me siento en la escalera del metro con mi polera Chanel que no tengo a pedir "flaco, una moneíta pa ir a la semana de la moda de Milán". Si vai a pedir plata en la calle, espero que mínimo estés mutilado, seas de la tercera edad, sufras una enfermedad incurable de tratamiento carísimo que no esté en el auge y me mientas diciendo que es para almorzar aunque todos sepamos que es para comprar neoprén. Pero, la dura, hasta que yo no pueda lucrar con un "Flaco, una moneíta pa'l concierto de Green Day", que ningún mierda pretenda que les de ni 2 pesos de MI plata para ir a sacarse la chucha con otros macheteros a su cagá de partido que a nadie le importa una raja. ¿Ven? Ya me dio rabia la hueá.

3. Los equipos: No entiendo la distribución de los equipos de fútbol. No sé si te tocan como tu signo del horóscopo, si se te asigna azarosamente cuando te inscriben en el registro civil o si eliges y lo marcas al renovar el carné al ladito de donde se pone si eres donante de órganos. Y menos todavía entiendo la pasión visceral que cada equipo despierta en su determinada hinchada. Les informo: son todos iguales. Todos. Iguales. No es como que, no sé, seas fan de un grupo de música: será porque te encantan sus letras, porque sus canciones son pegote, porque eres un músico muy sabio y te sorprende su nivel o porque el vocalista es un mijitorrico por algún otro motivo más o menos razonable. Al menos puedes decir "mira, es que este grupo me gusta por tal hueá y es distinto del otro grupo por esto". Con los equipos no tiene ningún sentido porque son absolutamente la misma hueá con uniformes de distintos colores. Por último entiendo que apoyes a, no sé, el Pichilemu F.C. porque son de tu pueulo. Pero qué chucha motiva el odio imperecedero entre los hinchas de la U, del Colo y de la Cato es una hueá superior a mí.
Y por eso es que me gusta el mundial, porque al menos apoyai a tu país en un impulso xenofóbico que todos más o menos podemos entender.

4. Los jugadores: Odio que ganen tanta más plata que yo. Qué rico que tengan un talento especial para determinado deporte y qué rico que este deporte sea tan popular que puedan desarrollar una lucrativa carrera profesional en él sin tener que pedirle plata a Farkas para comprarse las zapatillas. De corazón les digo, lo encuentro bakán y ojalá más gente tuviera esa oportunidad en otros ámbitos. Pero eso no significa que tengan que transformarse en estrellas, modelos de vida y, sobre todo, de estilo. Admito que prefiero el peinado del bistec hipster que está de moda este año a los rapados con diseño de líneas y estrellas de épocas no tan remotas. Pero igual, que alquien (ejem mimejoramiga) haya en algún minuto de su vida encontrado mino a un especímen como Toselli única y exclusivamente porque jugaba fútbol en un equipo, no me acuerdo cuál, conocido, me parece aberrante. Es como, hueón, si Gary Medel no saliera en la tele, cualquiera que se lo encontrara en la calle se cambiaría de vereda. I would.
Y, por último, inscriban a los cabros en un par de talleres con un fonoaudiólogo. No quiero poetas peloteros, pero por lo menos que se les entienda cuando hablan en púsblico igual sería como un plus.

5. Los comerciales: Esta es una lacra mundialera. Así que, si algún publicista me está leyendo, porfa en cuatro años más NO HAGA COMERCIALES DE LA ROJA PARA SU MARCA. Honestamente, las hueás son tan iguales que uno no tiene pico idea de si están publicitando chuletas, teles o celulares. Y, no sé, pero como que desde mi ignorante punto de vista tengo la idea de que la gracia de un comercial es que el cliente potencial reconozca qué chucha le están tratando de vender para que se endeude comprando dicha inutilidad. Así que no más gente viendo partidos en polera roja, por fa.

6. Las vuvuzelas: Son LA lacra mundialera. Estos artilugios del mal salidos del más profundo de los pozos del Averno deberían estar penados por todas las leyes internacionales. Fuck you, Sudáfrica 2010.

jueves, 5 de junio de 2014

Las dos torres o la fauna autóctona de la québonitavencidad


En un lugar VIP de Santiago de cuyo nombre no quiero acordarme se alza, majestuoso e imponente, Camiji's Palace. Este exclusivo alojamiento, del porte de una caja de fósforos (de las grandes, sí, tampoco le pongamos color), está emplazado en un piso terroríficamente alto de un edificio de 26 niveles con alrededor de chorrocientosmil departamentos en cada uno según el último censo. Considerando que además el digámoslecondominio tiene no una, sino la asombrosa cantidad de DOS torres, comprenderán que sea un paraje ideal para estudiar a la variada fauna autóctona.

Por eso, en National Mijigraphic lo invitamos a conocer a los más destacados especímenes que pueblan los alrededores de Mijiland.


LA LLORONA


Esta criatura vive en las inmediaciones de mi departamento, no sé si en el mismo piso o uno EXTREMADAMENTE cercano. Y no es que yo sea copuchenta, sino que ella se rehúsa a llorar sin romper cada vez el límite de decibeles permitidos en el área urbana. Gracias a eso me enteré de que su pololo, con el que vive -pero de quien jamás he escuchado ni pío-, la gorreó en su cara y ella lo perdonó. Pero la sigue gorreando de repente y ella, como una mujer madura, independiente y con sana autoestima, encuentra que acusarlo a grito pelado, idealmente a altas horas de la madrugada, es una solución mil mejor que patearlo. Porque obvio que funcionará... eventualmente. A veces, en sus intensos arrebatos de dolor, la llorona -conocida regionalmente también como "la gorreá"- puede empezar a ahogarse y dejar de acusar al gorrero para pedirle que la ayude porque no puede parar. Su última ocurrencia, como sintió que el departamento le quedaba chico a su profundo sentimiento, fue salir a llorar A LA ESCALERA DE EMERGENCIA. Que tiene lados abiertos, evidentemente, para asegurarse de que todo el edificio escuchara sus aullidos nocturnos.
Si se siente identificada con esta criatura, le recomiendo: respétese y patee de una vez al hueón carerraja.


EL ÁNGEL DEL SEÑOR


¿Se acuerdan de la voz celestial que declamaba el amor de elalfayelomega desde las alturas? Bueno, su dueño NO se ve como en la foto. No lo digo de picada porque sus berridos se escuchen a la horas horas más peregrinas, sino porque F. se lo encontró -acompañado de su progenitora humana, de quien claramente heredó el vozarrón y la pasión por usarlo- en el ascensor y lo comprobó empíricamente. Además de regalarnos gritos constantes llamando a sus amigos, el susodicho nos saca al menos un par de putaángelculiao cada día con su obsesión por saltar, arrojar cosas y, básicamente, poner a prueba la resistencia de susuelo/nuestrotecho desde el alba hasta el anochecer... and beyond. Niño hiperkinético + madre histérica que lo gritonea por todo (menos, obviamente, por los mil miniterremotos diarios) no es una combinación que uno quiera tener en el piso de arriba.


LOS CARRETEROS BUENAONDA


Compartimos piso con este indefinido grupo de especímenes que, según yo, acaban de salir de básica. Ergo, más de una vez al salir al balcón me he puesto dentro de su campo visual cuando están carreteando, probablemente un miércoles, y es entoncen cuando empieza el ¡VECINITA! ¡VECINITA! ¡VÉNGASE A CARRETEAR CON NOSOTROS! ¡VECINITA, VENGA A TOMARSE UN COPETE! ¡DEPARTAMENTO 1***, VECINITA! (omito el número porque no me acuerdo para proteger su privacidad). Como son gente jovenyalocada, además de ebria desde las 6.00 de la tarde, ni todos los "no, gracias" del mundo harán mella en su inquebrantable espíritu fiestero. Don't stop believing. 


LAS CARRETERAS FLAITE


Son las reinas de la selva y, por lo tanto, todos los demás debemos, además de rendirles pleitesía, darnos con una roca en los dientes en agradecimiento por poder escucharlas gritar como una versión pirateada de las woo girls de HIMYM. El observador externo no debe confundirse  porque compartan rasgos en común con loscarreterosbuenaonda, como encontrar que la víspera de un día hábil es lejos el mejor momento para hacer el evento del año y aumentar exponencialmente los decibeles de sus gritos con cada vaso de copete. Porque lascarreterasflaite no son nice. No quieren que nadie se una a su aquelarre ni mantener una cordial relación de ebria amistad con los vecinos. Ellas van a gritar más fuerte y subirle a la música pasadas las 2.00 am, no porque estén muy copetedas para cachar que molestan, sino PARA huevear. Nuevamente, en National Mijigraphic no hablamos sin fundamento: sus propios gritos de ¡MARACA CONCHETUMARE YO TAMBIÉN PAGO ASÍ QUE CARRETEO HASTA LAS SEIS SI QUIERO! ¡SÚBELE, SÚBELE! ¡A VER, PO, VIEJA CULIÁ, LLAMA A LOS PACOS CHUCHETUMARE! lo prueban. Es su fiesta y gritarán chuchadas toda la noche -o hasta que lleguen a callarlas las fuerzas del orden público- if they want to.


EL STALKER


No sé qué crímenes contra la humanidad he cometido para merecer esguinzarme el tobillo por segunda vez este verano, pero ocurrió. Después de un tiempo prudente, decidí bajar al gym para retomar el ejercicio de forma nice sin volver a lesionarme, y fue en este hábitat donde lo conocí. Al principio se camufló como otro usuariogimnasta cualquiera, con quien sólo intercambiábamos los protocolarios holacomoestás y chaoadió. Mentiría si dijera que nada presagiaba su conducta psicopática posterior, porque la verdad es que cuando noté que el sujeto en cuestión hacía ejercicio CON POLERÓN en marzo a las 9.30 am, en un lugar cerrado que además genera un microclima tropical, se me debieron haber disparado las alarmas (Chiquillos, en serio, a menos que planeen descuartizar mujeres con un alfiler, no se les acerquen haciendo ejercicio con el polerón Y LA CAPUCHA puestos a menos que el clima lo amerite. Es creepy). La cosa es que con los días stalker pasó del hola al "hola tanto tiempo hace rato que no te veía por aquí creo que el otro día te vi por el balcón en qué piso vives y con quién", a lo que yo obviamente respondía con monosílabos y pánico infinito. De hecho, empecé a ir más temprano sólo para encontrármelo el menor rato posible y, en cuanto el tobillo me lo permitió, escapé cual rauda gacela a trotar por el parque.
El otro día me lo encontré en el ascensor y respondió a mi saludo automático con una sonrisa como la de Dexter. Si dejo de publicar, porfa llamen a la brigada de delitos violentos.


EN VÍAS DE EXTINCIÓN - EL RISITAS 


Hubo un tiempo en que esta criatura reía libremente por las praderas aledañas a Mijiland. Yo no odio más de la cuenta al mundo ni le deseo a mis vecinos vidas depresivas y pastéticas. Si quiere reirse, bakán, ríase... pero con criterio. NO si su risa baja el CI de toda la cuadra. NO con la ventana abierta, NO a volúmenes absurdamente altos -no es acústica; usted sabe perfectamente que su polola/señora a veces ve tele con usted y se ríe como los humanos- NI cada 4.5 segundos. NO día y noche, literalmente, porque está cesante/de vacaciones/con licencia. Son hueás básicas. Ah, y sí, los Simpsons son buenos, pero NO por eso se justifica ver capítulo tras capítulo hasta las 3 de la mañana (no soy stalker, les juro, pero esque aquí se ve todo).
Actualmente el risitas encontró pega o algo similar y sólo me deleita con sus risas sacoehueas a veces los fines de semana :) yasoyfelizyahoracreoenelamor. 


EXTINTO - EL DEALER


Era básicamente un dealer que vivía al frente de mi departamento. Más específicamente, su puerta estaba como a un metro de la mía (vivan los ampliospasillos). Yo no me drogo, así que nunca fui a verlo, pero estoy bastante segura de su dealerismo porque no me explico de otra manera que un hombre viva solo, pase todo el día en su casa y reciba visitas express de distintas personas varias veces al día, no sé, a las 2.00 de la tarde, que no duraban más de 5-10 mins. Saquen sus propias conclusiones.
El dealer siempre fue un vecino discreto, así que nunca me molestó su pyme. Hace varios meses que el departamento está ocupado por otras personas, así que presumo que este especimen emigró en busca de hierbas más verdes. 


BONUS TRACK: SUB-ESPECIES EN EL ASCENSOR

Cuando los escalefóbicos comprobaron que vivir en los pisos más bajos del edificio no los eximía de pagar gastos comunes, decidieron hacer valer su plata. Por eso, le hicieron la cruz a la escalera y se empecinaron tomar el ascensor llueva, truene o relampaguee. No importa que tengan 25 años, sean modelos fitness y su único bulto sea una bolsa con dos tomates; los escalefóbicos harán una fila de 15 minutos en hora punta para ejercer su derecho a subir en ascensor hasta el tercer piso.

La evolución de los brutociegosordomudos se detuvo en algún estadio anterior al homo sapiens sapiens, por lo que carecen de la habilidad de decodificar signos complejos como una flecha apuntando en determinada dirección. Eso significa que la relación flecha/dirección del ascensor se les escapa, lo que los obliga a apretar ambos botones siempre. Si usted está contando desesperadamente los pisos para llegar a su casa porque está que se mea, hay un 50% de probabilidades de que el ascensor se detenga en cualquier piso intermedio y, al abrirse las puertas, se encuentre frente a frente con un brutociegosordomudo que le preguntará "¿va bajando?" con cara de Bambi desulmbrado. Que el botón con la flecha hacia arriba se apague y los números sobre la puerta sigan una serie ascendente no tiene, obviamente, nada que ver con la dirección del mágico artilugio ascensoril.


Si usted es también un observador aficionado de la fauna vecinal, por favor, no deje de compartir sus descubrimientos.

lunes, 2 de junio de 2014

martes, 27 de mayo de 2014

Nidiji de Amorsh: Shared Celebloves

Sé que deben estarme guardando un profundo rencor y la verdad es que no los culpo. Me imagino que han perdido el rumbo en sus vidas y que los días pasan como una sucesión de episodios de insoportable depresión intercalados con la más absoluta apatía desde que dejé botado el blog. Sorry por eso. Pero alégrense y dejen de lado el resentimiento, porque he vuelto, al menos por un rato (hasta que me vuelva a olvidar, no les voy a mentir tampoco). Hasta hay nuevas viñetas en preparación. 


Disculpas hechas y aceptadas, les cuento que hoy abro una nueva sección, Nidiji de amorsh, para analizar las viscitiudes de las relaciones de pareja n stuff. Y no, relax, no los voy a latear hoy con consejos sobre comunicación, honestidad ni les voy a dar tips para mantener viva la llama, porque quépaja, para eso se meten a terra (que por alguna incomprensible razón todavía existe) o se compran un libro de Pilar Sordo. Hoy me quiero adentrar en el inexplorado tema de los Shared Celebloves.

Shared Celeblove: /cherd síleblob/ "Amor famoso compartido". Dícese de aquel actor, músico u otro personaje público, famoso por cualquier motivo a nivel nacional o internacional, que es amado por un sujeto y por su compañero sentimental en armonioso acuerdo. SCL por su sigla en inglés.

Además de acordarse de los cumpleaños y el aniversario, está demostrado que tener uno o varios SCL es un truco seguro para tener un pololeo/matrimonio feliz. Imagínense: ese wachón o mijitarica que les encanta porque tiene un cuero perfecto, una cara esculpida por los dioses y que más encima, sin razón alguna, les cae bien (ya hablaremos del extraño fenómeno de que nos simpatice gente de la que nunca hemos visto ni media entrevista ni nada en otro post), deja de ser un motivo de discusión en el niditodeamorsh para convertirse en un punto en común que refuerza la relación con su media naranja.


Ejemplo de Shared Celebloves. Valórenme, hasta les hice un colásh.


Pero, Camiji, me dirán ustedes, ¿cómo sé si Brad Pitt es un SCL o no? No hiperventilen, les voy a dejar las claves para reconocer a un amorfamosocompartido. Piensen en alguno de sus actores favoritos y vayan viendo si pasan el test:

1. Todos para uno y uno para todos: O sea, que les tiene que gustar a los dos. No todos los famosos que les gusten a ustedes van a recibir el beneplácito de su tórtolo, obviamente, y se van a tener que quedar como suyos no más. Pero yo me imagino que en toda pareja habrá algún gusto parecido, no puede ser que no haya una sola persona en todo el planeta que les parezca guapa a los dos. Las razones para que la regla número 1 no se cumpla pueden ser varias; en mi caso con F, en general es porque él encuentra muy flacas a algunas minas que para mí son regias o que yo encuentro muy musculoso/peludo a si ídolo masculino en cuestión. Si ese es el caso, no insista; los SCL nacen, no se hacen.

2. El machismo está out: Obviamente, para que ustedes y sus caramelitos puedan tener una selección de SCLs que funcione, tiene que ser una cuestión pareja. Yo sé que en nuestra cultura patriarcal wadawada las mujeres somos mucho más dadas al "ay que regia ella" y que a muchos hombres no se les puede sacar ni a tirones un miserable "igual el loco tira su pinta". Y eso es not cool. Las SCL tienen que ser representativas de ambos sexos para que todos seamos igualmente felices y no se convierta en un "hey, bitch, di que te gusta mi second bitch". Los hombres también lloran y las mujeres pueden trabajar en ciencias, en serio. Ojo, en las parejas homo este punto es irrelevante.

3. Me encantas porque no existes: Una regla fundamental es que el SCL no es una persona real. Es alguien que ves en una revista, de quien siempre te va a separar una pantalla o como mínimo montones de metros y personal de seguridad en un concierto. Por eso SCL y no Shared Loves a secas. No existe ni la más ínfima posibilidad de que un día de paseo romántico con F por el parque nos encontremos con Anne Hathaway o con Jared Leto, y ahí está la belleza y la lógica del SCL. Porque, Anne querida, si respiras el mismo aire que mi pololo el amor se nos va a la mierda y te salto al cuello en modo bestia asesina. Así que, aclaro, esa compañera de trabajo suya que su señora encuentra tan regia y amorosa o ese amigo de su pololo que según las palabras del susodicho "tira ene pinta" y le cae increíble NO califican como SCL. No se me pongan patudos.

4* Ese cariñito al ego: Esta no es una regla, sino una sugerencia amable; queda bonito decirle de repente al enamorado que "igual tenís como un aire" o a la enamorada que "tienes los mismos ojos". No es necesario, no es obligatorio, pero mantiene altos los niveles de amor propio y mutuo hacerle un cariñito al ego del pololo/a, marido o señora dándole a entender que una de las razones por las que les gusta el SCL es por su ficticio parecido con el ser de carne y hueso que está al lado.


Yo entiendo que se puedan estar preguntando entonces pa qué, porque si hay que cumplir con tantos puntos y seguir determinadas reglas, mejor me quedo callado con mis Celebloves propios no más y chao con compartirlos. Es válido, obvio, y uno sigue teniendo sus CL personales también. Pero los shared tienen un par de beneficios que igual valen la pena.

Por ejemplo: Algunos de mis SCL con F son Anne Hathaway, Jared Leto, Sofía Vergara, Jude Law, Emma Watson, Paul Rudd y Scarlett Johansson. Eso singifica que nuestra vida es más fácil cuando llega el momento de echarnos sentarnos frente a Netflix y elegir qué vemos ese fin de semana, porque si se nos cruza alguna película protagonizada por alguno de los susodichos obvio que la vamos a elegir, y ni siquiera hay que discutir, porque "sale Jude Law" es un argumento de una validez aplastante. Y no me digan que jamás han perdido 20 minutos tratando de elegir una película, porque leo la mentira en sus ojos.

Además, obviamente el SCL es la oportunidad de mirar pal lado con cortesía y amabilidad. Incluso, con gracia. Porque en vez de echar en un milisigundo una fugaz mirada de reojo mientras el pololo/a busca su vaso, con su amorfamosocompartido usted se puede sentar tranquilamente a analizar cada centímetro del personaje en cuestión y hasta comentarlo en tono campechano con el partner mientras se hacen arrumacos. Díganme si no es una situación win-win.


SCL máximo <3


Y ustedes, ¿tienen SCL? ¿Cuáles? Cuéntenme en los comentarios ;)


* Aclaro que el fenómeno SCL ha sido estudiado por la comunidad científica en una amplia población de parejas estables, monógamas y heterosexuales. Los resultados de estas investigaciones sugieren que el objeto de estudio debe actuar de manera prácticamente idéntica en el caso de parejas estables y monógamas del mismo sexo. En cambio, no hay información sobre este fenómeno en relaciones que impliquen poligamia, poliandria, poliamor, amor libre, swingers ni similares.

jueves, 3 de abril de 2014

viernes, 28 de marzo de 2014

Dear God: You're doing it wrong

Si hubiera nacido en las coordenadas espacio-temporales correctas, yo podría haber sido Juana de Arco. Sería una de las como 3 mujeres que alguien recuerda en la historia, un grupo japonés travestido tendría mi nombre y la gente pensaría que en verdá era tan rica como la Milla Jovovich. Me encantan las espadas y estoy medio piteada, así que con un empujoncito de Dios hasta podría haberme convertido en la Milla Juana del siglo XXI. Pero, obvio, me tenía que cagar. Yo creo que en algún momento entre el siglo V y XIII se le empezó a agotar el presupuesto y sus shows se volvieron cada vez más flojos con el correr de las temporadas, igual que Desperate Housewives.

Idénticas...

Pero ordenémonos un poco para entender por qué Dios fracasó en sus múltiples intentos porque creyera en Élconmayúscula. En el principio había una Mini Miji en el seno de una familia creyente. Bautizada y educada en colegio de monjas/curas la mayor parte de su tierna vida. El problema es que educar a alguien como católico es una de las formas más fáciles de evitar que lo sea en el futuro. O sea, ¿encuentran NORMAL pasarle a una niña de 5 años un libro con monitos de colores donde los papás se llevan de paseo a sus hijos para SACRIFICARLOS? ¿Donde al amoroso ser supremo le da una pataleta y AHOGA al mundo entero menos al hueón que le hace la pata? No los echó de su casa, no les dio un par de charchazos: LOS AHOGÓ. ¿Les parece lógico dejar que su inocente retoñito crea que si saca un super8 a escondidas se va a quemar en llamas eternas entre gritos agónicos y azufre? Y eso que yo no tuve la infancia de las generaciones anteriores de mi familia, a.k.a., a mi no me aseguraron que si decía mentiras LAS ESPINITAS DE LA CORONA SE LE ENTERRABAN MÁS A JESUSITO! (True story). Y mi mamá me reclamaba que los caballeros del zodíaco eran muy violentos...

En todo caso, igual con esa base podía haber resultado una Juaniji tardía con un poco de esfuerzo de Eldearriba. No digo que no haya tratado de darme mensajes místicos, sólo que parece que al pobre después de tantos eones se le empezaron a ir los pollitos pa'l monte. Porque perfectamente podría habérseme aparecido así:


O así:



O incluso así:


No sé, es lo que se me viene a la mente así a la rápida, aunque, claro, yo no soy todopoderosa ni omnisciente, así que OBVIO que la forma que se le ocurrió a él era mil más persuasiva. Como en Santiago no hay desiertos ni montes Sinaí, encontró que el mejor sustituto era Plaza Ñuñoa, donde yo había ido a leer tranquilamente. Todos los bancoes estaban ocupados, así que busqué uno donde hubiera una sola persona -un "cabro joven", como diría F, que estaba leyendo también- y le pregunté si le molestaba. Me instalé en la otra punta y (aquí viene la prueba para los impíos que no creen que el Superduper quisiera realmente bañarme en la luz divina en ese momento) abrí mi libro "DE ÁNGELES Y HOMBRES"... claramente yo misma me estaba buscando lo que pasó a continuación.

Parecía un simpático viejito, claramente mendigo personaensituacióndecalle, que nos saludó amablemente y nos preguntó si se podía sentar. Como donde caben dos caben tres, se instaló entre nosotros para contarnos, porque le parecíamos buenas personas, que él era un ángel. Y Jesús. Y Dios. Que la gente no se daba cuenta, solo la gente buena y pura como nosotros, que respondíamos "¡Ah! ¡Qué increíble!". Entonces, este personaje que no estaba loco, solo poseído por el espíritu santo, me miró con interés para después dirigirse al noble caballero que me acompañaba:

Dios: Y, ¿esta linda señorita es su polola?
Yo (asumiendo, cándida como una paloma, que el cabrojoven tenía habilidades sociales superiores a las de un repollo, le mandé un mensaje telepático): DIQUESÍ, DIQUESÍ, PORFAVORDIQUESÍ.
Cabrojoven: No :D

Ok, filo; no todo el mundo tiene habilidades telepáticas. Pero que el muy gil se haya parado dos minutos después y me haya dejado sola con nuestroseñorjesucristo, eso sí que no tiene perdón de Dios Camiji. Díganme si estoy exagerando, pero, ¿no es como una discapacidad socio-emocional esa hueá? Y, obviamente, en cuanto el todopoderoso tuvo el camino libre empezó a contarme que tenía una polola muy guapa -aunque fuera Dios; no me contó su breakup con María- que a veces lo dejaba ver sus calzones. Y, siendo yo tan amorosa, ¿tal vez le describiría, al menos, cómo eran los que estaba usando en ese momento? No me pregunten cómo mantuve la sangre fría por UNA HORA mientras me hacía proposiciones indecentes, predicaba la palabra del Señor (autorreferente) y coordinaba una cita conmigo el próximo fin de semana, misma hora, mismo lugar... Y después dicen que es fácil apartarse del camino de Dios, hueón. Hasta tuve que dejar que me diera un beso en la cara antes de poder huir a mi casa, tan cerca pero tan lejos, que quedaba a dos cuadras.

Después de guatear tan asquerosamente, eldearriba se tomó un tiempo prudencial antes de volver a intentarlo, de forma más modesta e inofensiva. Fue recién este año, cuando figuraba yo en mi balcón, y de pronto una voz bajó de los cielos (vivo en un piso 19; cualquier hueá por encima de eso es, obviamente, los cielos) igual que en las escrituras.

Voz mística: ¡Lucaaaaaas!
Yo: Piriri 
Voz mística: ¡Lucaaaaaas!
Yo: Piriri 
Voz mística: ¡Soy yo, el ángel! ¡Aquí arriba!

Burdo.

¿En serio, Dios? Honestamente, si esto es lo mejor que puede hacer elalfayelomega, me imagino que a mi amiga Juana la debe haber ganado para su causa con un bigtime, hueón. La próxima vez que necesite un enviado, debería elegir a alguien así:

"Si tú quieres rezar, rezas. Si tú quieres no rezar, rezas".

miércoles, 19 de marzo de 2014

Run, Miji, run

Oye, por si no sabían, si clickean la imagen pueden verla más grande.

Y le tenimoh facebook y tuíter.


Update: El 14 de febrero me esguincé el tobillo en la fase de optimismo.
Bye bye, Maratón de Santiago :c

jueves, 13 de marzo de 2014

C.C.G.G.O.O.R.R.A.A. (Chuchetas Garabateros Ordinarios Roteques Anónimos)

Nada que ver con el tema del post, pero necesito decirlo para que se den cuenta de la clase de hueás amorfas con las que tengo que lidiar: el martes, mientras hacía mis cosas mijistícias, me entretuve mil horas leyendo reseñas de cafés y restaurantes para tener un plan de acción listo cuando con mi pololo nos sintamos sibaritas. Es completamente normal y no se llama procastinar, sino planificar como la gente sin TOC. La cosa es que, mientras soñaba con comida que tal vez nunca voy a probar, la comida que supuestamente debería alimentar mi núbil cuerpecito esa noche y el día siguiente se sintió abandonada. En un ataque pasivo-agresivo absolutamente injustificado, el pollo QUE ESTABA EN EL REFRI decidió podrirse. Lo sospeché en cuanto lo saqué para cocinar, pero como digna control-freak no iba a permitir que una nimiedad así cagara mi idea de hacer pollo al limón con hierbas aromáticas y sopa de ídem. con verduras, así que lo preparé igual. Una hora después, lo probé y estoy segura de entender ahora lo que sentían mis niños, la Woopy y el Lucas (que ya no están conmigo porque obvio que no se murieron, sino que se fueron a vivir al campo donde juegan felices con otros perritos y no podemos visitarlos), cuando se comían sus propios mojones. El pollo al limón, a la basura. El resto de pechuga para la sopa, a la basura. Y, como en un arrebato de minimalismo me pareció obvio que tenía que guardarlo en el mismo tupper que las verduras picadas para la sopa, esas también se fueron a la basura. Lo más hinchapelotas es que ya hubo un precedente la semana pasada, así que no voy a volver a comprar pollo nunca en la vida. O al menos la próxima semana. Pero, hey, al menos es una buena excusa para pedir sushi.



En fin, el verdadero motivo para escribir este post es que quiero hablarles de mi condición, porque creo que mi historia ayudará a otras personas en la misma situación a ser fuertes y darse cuenta de que no estan solas. Cuando eres diferente, a veces puedes creer que estás mal y que tu vida no vale nada, pero no es así. Queridos lectores, es hora de que lo confiese: yo también soy chucheta. Por eso les voy a dar unos consejos para evitar que esta pesada carga convierta sus vidas en una mierda.


CONSEJO 1: NO SE CULPEN

It's not your fault. Tal vez fue la crianza, la genética (ya hablaré de esto en el consejo 2) o haber tenido que sobrevivir en un basural asolado por una guerra de pandillas cerca del Bronx. La comunidad científica todavía no se ha puesto de acuerdo sobre el orígen del chuchetismo, pero les aseguro que la culpa no es de ustedes. Ni mía. Esa es una pesada mochila que tienen que soltar en este segundo si quieren volar libres algún día por el cielo de las puteadas.

En mi caso, tengo la teoría de que la inagotable fuente de mis garabatos viene de una vida pasada. Una profunda introspección me ha llevado a concluir que mi alma inmortal estuvo antes en un marinero borracho. No tengo un amor en cada puerto, pero sí agarro las botellas individuales como mi yo anterior (o eso dicen mis amigos porque las tomo del cuello en vez de la base, que parece que es como las agarra la gente digna) y, obviamente, se trajo la ordinariez a través de la rueda del Samsara.


CONSEJO 2: EVITEN A SUS MADRES

Ya sea porque las santas mujeres que les dieron el ser se horrorizarán al escuchar cochinadas saliendo de los labios de sus dulces retoños o porque sean una mala influencia que los hará caer en la espiral de la rotería sin salvación posible, evítenlas. Ojo, que ambos casos no son mutuamente excluyentes: Mi mamá está dentro del top 10 de las personas más chucheta que conozco (ok, no tengo una lista, aunque me encanta hacer listas, pero si la tuviera mi progenitora evidentemente estaría en un lugar de honor) e igual no más se escandaliza cada vez que digo un garabato. Aunque sea uno chiquitito microscópico iñipiñi. No entiendo cómo es posible tanta desfachatez, cuando obviamente sus genes y el hecho de haberme criado en medio de un amplísimo vocabulario garabatero alimentaron las chuchadas ya presentes en mi alma de ex-marinero, pero LO ES.

¡Atención! Este consejo es especialmente importante si tuvieron la peregrina idea de agregar a sus madres como amigas en facebook. Que te reclamen en vivo y en directo, filo, uno sobrevive, pero como las respetables damas de edad avanzada tienen la tendencia generalizada a creer que el muro y el inbox son lo mismo, les sugiero que tengan mucho cuidado con este punto. Después, cuando tengan a sus mamás comentando (en mayúsculas, si son como la mía) cada inocente estado en el que deslizaron un garabatito para rasgar vestiduras por su vocabulario inaceptable, no digan que no se los advertí. Si, además, estudiaron Letras como su servidora, el penqueo es medio inevitable.


CONSEJO 3: NO BAJEN LA GUARDIA

Las chuchadas son como los orzuelos y herpes, no por lo asquerosas, sino porque atacan cuando tienes las defensas bajas. Si sienten en algún momento de sus vidas que el mundo es la raja, que lo están pasando mejor de lo que esperaban o que la gente con que están conversando no es tan penca como se habían imaginado, empiecen a temer. Camarón que se duerme se lo lleva la corriente de garabatos. Por eso, mi recomendación, si quieren mantener su problema condición a raya, es huir de la paz y el relax y la buena onda como del demonio.

Lo anterior es especialmente importante si trabajan con público o, como yo antes, en un establecimiento de educación no-obligatoria para preparar el ingreso a la educación superior. Es que cuando no tienes vocación de profe hay que hacer esfuerzos sobrehumanos para no caer en un ataque de aburrimiento mortal haciendo clases. Obvio, eso es más fácil si uno de tus cursos es chico (4 alumnos) y son todos la raja y buenos para la talla, como tú. Y, obvio, esa alegría en el corazón está destinada a terminar con puteadas deslizándose de tus incautos labios frente a tus educandos. Por suerte me pasó con el curso buena onda, a una hora en que no quedaba nadie más que una tía del aseo y nosotros, y solo llegué a 2 veces (un hueón y un puta) en el semestre. Básicamente, porque soy cagada y había prometido invitarlos a todos al McDonalds si se me escapaba una tercera.


CONSEJO 4: HONESTIDAD CON EL POLOLO, NO CON LOS SUEGROS

No se salten este consejo si están solteros, porque eventualmente el amorsh puede llamar a su puerta y no es muy probable que el objeto de sus atenciones románticas sea Anitalahuerfanita. Así que, si tienen pololo/a, marido o señora, tendrán seguramente al menos un suegro. Si se han lavado la boca con Sapolio antes de cada cita -cacharon que sapolio en efecto es una marca y que su mascota es una rana? blew my mind- para que su media naranja no se entere de que escupen puteadas como camioneros, es que son hueones y van a terminar luego, porque nadie puede vivir para siempre en una mentira, así que mejor aprovechen de tirar el poco tiempo que les queda y no lo pierdan conociendo a sus suegros. En cambio, si son gente razonable y madura como los adultosrresponsables, ya sabrán que la honestidad y la comunicación son la base de una relación sana n stuff, así que su loved one seguro que se enteró de que los aqueja el chuchetismo crónico y los quiere con eso y espinillas y rollo que se sale por arriba del pantalón. Hermoso.

Hay una versión "moderna" hecha en computador con jockey, anteojos y un collar blingbling, pero yo prefiero a este que tiene cara de éxtasis y labio leporino.


Pero los suegros son otra cuestión totalmente diferente. No los podemos poner en el saco paterno, porque no les van a sacan metafóricamente la chucha si dicen poto, ni en el saco pololístico, porque, sorry, no encuentran que referirse a sus amigos como "la zorra culiá" o "ese ahueonao de mierda" sean apodos cariñosos que demuestran su gran capacidad expresiva. Como diría mi santa madre, son harina de otro costal, y este costal sufre descargas eléctircas cada vez que se les escapa un garabato en la mesa, pero NO LES VA A DECIR NADA.

Nunca les van a decir que hasta los flaites los odian por rotos y que les rompe el corazón que usen esa misma boca podrida para darle besos a sus chiquititos. Pero lo sienten. Peor si ellos mismos no dicen ni caca y les piden "perdón por la expresión" antes de decir decir "estúpido". Porque, queridos, si no controlan lo mejor posible sus impulsos y tratan de tapar un poco su bullente garabatería, les puede pasar algo como esto:

Yo: ... y había una vieja de mierda que estaba puro hueando y no se bajaba nunca de la micro, así que le dije "señora, no se gilculee".
Suegro: Je je.
Pololo F.: Gente gila.
Suegro: F, POR FAVOR, ESE VOCABULARIO, DÓNDE APRENDISTE A SER TAN FALTAERRESPETO, ESTAMOS EN LA MESA Y HAY UNA DAMAAAAAA!!!!!!

Y ustedes, que saben que no son una dama (o un caballero), se van a sentir como las hueas.


CONSEJO 5: NO SE MUERDAN (MUCHO) LA LENGUA

Reprimir el chuchetismo es humanamente imposible y más inútil y destructivo que las terapias de reorientación sexual para gays. Cada año hay decenas de casos documentados de chuchetasgarabaterosordinariosroteques que se muerden la lengua en un desesperado intento por encajar en esta intolerante sociedad y terminan ahogándose en mierda hasta la muerte. Desde mi experiencia les digo: no nieguen su naturaleza. No den explicaciones. Ámense como los hermosos seres humanos ordinarios que son...

Pero igual ubíquense, sí, poh.

Y usen la variedad que ofrece nuestro idioma (y los otros), porque hay formas más originales y expresivas que "ya se ahueonó el hueón ahueonao, está puro hueando con la hueá". Si quieren salir de la rutina, los juegos de pelea son la conga; liberan una corriente de creatividad chuchística que nunca pensaron que existiera en su interior :) Ahí me cuentan.

martes, 4 de febrero de 2014

El pecado original es una alpargata al lado de lo que yo tengo que soportar

Antes de que sigan leyendo el blog, me siento en la obligación de advertirles que estoy maldita. Seguramente soy descendiente de Felipe IV el Washitorico Hermoso y la maldición que le echó el gran maestre de los templarios no se perdió con mi desaparecida genealogía real. Es la explicación más lógica y racional para el cruel hado que he tenido que sufrir desde hace años, del que soy absolutamente inocente: mis celulares cagan.

Las leyendas cuentan que una núbil y hermosa criatura nacería al norte de la tierra de Arauco y que se la reconocería por sus saltones ojos, y que esta fémina acarrearía la más nefasta desgracia a cuanto celular, ladrillo o esmarfoun, nuevo o usado, cayera en sus manos manchadas por la maldición. ¿No me creen? Entonces explíquenme cómo es posible que:

- Me hayan robado robado de la cartera tres celulares, un semi-ladrillo, un iphone y uno que me duró menos que un candy, por suerte, porque windows phone es un sistema operativo creado en el infierno. O sea, uno, ok, dos, pucha qué volá, pero tres ya es como para empezar a sospechar influencias sobrenaturales. Tampoco es que anduviera turisteando por una fabela con la cartera abierta a medianoche, digo yo.

- Uno de mis celulares se me haya perdido en el colegio a una semana de que me lo regalaran y, después de recuperado, haya aguantado apenas unos meses antes de tratar de suicidarse tirándose a un WC en campus oriente. Y sí, metí la mano al water de un baño público para rescatarlo. Todavía la sumerjo en cloro-gel de repente.

- El mismo protagonista del punto anterior, al ver que su intento suicida había fallado, haya saltado del tercer piso de la facultad de letras. Abajo algunos buenos samaritanos recogieron sus restos mortales y, cuando lo re-armé, funcionaba perfecto. Cosa que pude comprobar cuando días después se me quedó en la secretaría de filosofía (qué chucha hacía en filosofía, hueón?) y también me lo devolvieron.

- Pensando que la tercera era la vencida, susodicho lo haya vuelto a intentar sin éxito. Hay que aplaudir la tenacidad del suicida frustrado, que decidió que ahora sí que no soportaba seguir viviendo y se tiró a los rieles del metro en Baquedano. A propósito, ¿cachaban que además del peligro de que los aplaste el tren hay que evitar caerse porque el riel está electrificado? Le pasaron no uno, sino DOS metros por encima y, ¿adivinan?, el perla ni siquiera se apagó. De hecho, veía desde el andén como brillaba y vibraba porque alguien me estaba llamando mientras el transporte público de Santiago se detenía por completo para que fuera rescatado. Así que sorry, esa vez que el metro no pasaba a las 4.00pm hace 4 años fue culpa de mi maldición.

- La última inocente víctima haya recibido una herida que puso en peligro su futuro laboral y su vida -se trizó la pantalla y dejó de funcionar el sistema touch- al caerse, hace un par de semanas, de mi mano, a un metro de altura, sobre maicillo y con la pantalla hacia arriba. La dura, podría haberse caído sobre algodones rosados con olor a flores e igual se habría roto, porque cuando te echa mal de ojo un templario estás cagado. El arreglo costó más de la mitad que el cel mismo.

Entonces, ¿estoy exagerando? No, ¿cierto? ¿¿ACASO ME ENCUENTRAN LOCA?? Y que no se diga que yo soy la que los pone en peligro por gusto, porque hasta me compré un reloj -seriously, ¿quién en el siglo XXI SE COMPRA un reloj? Si te lo regalan, ya, bueno, pero, ¿comprárselo? Solo yo- para evitar sacarlos mucho en público para ver la hora. No sé, debería hacerle una carcasa de burbujas, impermeable y anti-radiación, pero ni siquiera me molesto porque tengo claro que el pecado original me va a perseguir, y conmigo a mis pobres teléfonos sin culpa, hasta el fin de mis días o hasta que me haga hippy y empiece a comunicarme solo con señales de humo y palomas mensajeras. Lo que ocurra primero.

Igual no era feo el cabro.

A todo esto, si les gustan las novelas históricas (algún día voy a asumir que a nadie le gustan más que a mí, pero ese día no será hoy), lo de mi tataratatarabuelo perdido lo pueden leer en el primer libro de Los reyes malditos, de Maurice Druon. Y no, no me pagan por hacer publicidad, más quisiera; solo es bueno.